viernes, 26 de agosto de 2016

Un amor que muere a fuego lento


  Me estas matando con cada palabra no pronunciada, si tú supieras que el escándalo de cada frase muda ha dejado mi oído sordo.

 En un amargo deseo de querer sentir el dulce de tus labios, lo que causa son heridas letales a mi ser, te busco por las noches frías, pero es aún más frío tu corazón que mi entorno, has causado un daño que ni aun pasando mil años lograre reconstruir el jardín que tus manos han dejado marchitar, un desierto está más vivo que mi cuerpo privado de caricias.

 ¿Dime?  ¿En qué momento dejaste de compartir ese sentimiento y me cohibiste de amor, cada día que pasa es una agonía lenta, es un mar de preguntas inconclusas, no logro comprender que es lo que está sucediendo a mi alrededor, tu amor se me escapa como agua entre mis dedos, ¿Dime?  Que esto es un fuego que quema el alma cautiva en un ser sumido en cenizas.

 No nosotros los de ayer, los de antes ya no somos los de hoy…

 Lo nuestro un amor que fue en retroceso, de unas llamas ardientes de pasión, de deseo, de lujuria, han ido decayendo, ese calor vivaz a quedar reducido a fuego lento, en donde cualquier momento es crucial para esa pequeña llama que trata de calentar el iceberg en el que te has convertido, en lo que se transformó nuestro amor.


 En agonía constante esta mi ser, con cada respiro …
Escucho el marchar de tus pasos a un camino sin retorno, en el que no nace el sentimiento de volver hacia atrás, ya lo decidiste …

                                                                                                                 CAROLINA RG